domingo, 24 de febrero de 2013

Capítulo 15


¡Que fracaso!

Ayer nos juntamos en casa de Alex, para dar el último toque a los coches. ¿En que consistía esto? Habíamos leído por Internet,  relatos de viajeros que hicieron la ruta 40 en algún momento. Todos ven como principal problema los tramos de caminos con ripio. Por lo cual recolectamos muchos consejos. Entre tantos,  algunos hablaban de un producto (a base de poliestireno) en aerosol, para recubrir los tanques de nafta. Es como una espuma que al secarse forma  algo similar a un  “tergopol” y la recomiendan como lo mejor para los caminos de ripio. Este producto es sumamente tóxico al contacto con la piel, a la inhalación de los vapores, inflamable y mejor que no te entre en los ojos….
Dijimos que lo mejor era conseguir una fosa de mecánico y hacerlo colocar allí,  por un  técnico provisto de una máscara. Nadie nos lo quiso hacer. Tampoco conseguimos alquilar una fosa.


Conclusión que nuestros “muchachos” se decidieron a intentarlo ellos mismos. Por lo cual se proveyeron de máscara, antiparras, guantes, los dos criques de los coches y mucha buena voluntad.


Para aplicar el aerosol, según instrucciones previamente había que mojar con agua la zona a recubrir.
Los tres se pusieron manos a la obra con uno de los dos coches, mientras las mujeres nos fuimos  a tomar mate con torta y allí quedaron ellos.


El intrépido que decidió tirarse bajo el coche fue Alex. Los otros dos actuaban de ayudantes y consejeros. Uds. saben que aconsejar siempre es necesario.


Cada tanto yo, que estaba tomando mate con las chicas, salía a la calle con la cámara, a ver que tal iba todo.
¡¡Un desastre!! ¡Fracaso total!
 El aerosol está preparado para manipularlo de costado o desde arriba, pero no de abajo hacía arriba. Por lo cual la espuma no quedaba pegada al tanque. Alex incluso probó colocarla primero sobre una madera y luego rebatir a esta con la carga sobre la superficie del tanque. Nada.


Eso si, Alex consiguió una depilación definitiva de los pelitos de ambos  brazos y aunque algunos trocitos de piel acompañando.

Nueva asamblea. Una de dos,  o vamos por el ripio con los tanques así, o con suerte en algún lugar de la extensa ruta 3,  conseguimos un taller que nos ponga una pollerita de goma para  preservar los  tanques de nafta, tal cual hacen los camioneros.


Tanta tarea nos dio hambre,  así que Moni y Alex nos invitaron a una raclette. Especialidad que preparó Alex.


Según esta cronista pudo observar, Alex, se desempeñó mucho mejor como cocinero, que como componedor de protectores anti-ripio. ¡¡La raclette estuvo exquisita!!



Yo no se si el viaje por la Ruta 40 va a ser un éxito o que, pero que si seguimos así con los  preparativos,  los  seis componentes de este tour van a subir bastante de peso.

NOTA: 
"La raclette (en femenino) es un plato tradicional valaisano, Suiza, que por su carácter sociable se ha extendido a muchos países. Tradicionalmente, se derretía el queso acercándolo a una fuente de calor como un horno o brasas. Hoy en día, es consumido entre amigos alrededor de una parrilla eléctrica llamada raclette. El queso se sirve fundido con papas cocidas o con embutidos".
La versión argentina es con carne y si es posible una carne tierna (colita de cuadril, lomo, etc.) acompañada de muchas verduras en ensaladas y por supuesto el queso para derretir.

6 comentarios:

  1. Recuerdo cuando pasamos de la Edad de Piedra a la Edad del Hierro, en la cual aún no existían esas cosas mágicas como el Poliuretano expandido y, los chicles como solución recién asomaban, lo que hacíamos era colocar un chapón sobre el tanque de combustible que le hacía de escudo contra el ripio. Ya no recuerdo bien si es que los tanques traían unas tuercas soldadas en las cuales se podía fijar el chapón, ya que eran camionetas hechas para andar en el campo, o hacíamos un par de agujeros donde podíamos para fijarlo. No es una salida sencilla, a menos que los tanques tengan algo que permita hacerlo sin mucho trabajo.
    Muy lejos está de mí el sugerir la sujeción con alambre acerado, pero en el caso que algún Argentino tradicionalista acuda al alambre, conviene poner una goma entre el tanque y el chapón, por los ruidos, vió?.
    Si uno lo hace, dice la Leyenda, que al terminar se debe tomar un buen vino, y si no se hace, también, pues en caso de no respetarla, al llegar a San Rafael, van a estar todas las vinerías cerradas y solo podrán calmar la sed con agua.

    Cariños a los seis intrépidos Cuarenautas,
    Horacio

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  2. Don Horacio: Lo suyo como siempre, superlativo. El argentino siempre tiene un alambre a mano y un saquito por si refresca...
    Perdón ¿Qué quisiste decir con lo de "Cuarenautas"?? ¿Que somos mayores de cuarenta? o que...?
    Beso

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  3. Horacio (2):
    Te cuento que hace unos años fuimos al sur, sur por la ruta 3 hasta Usuhaia. Marce rompió el tanque de nafta 3 veces y finalmente en un taller en medio del desierto, un señor le colocó una modesta pollerita de goma atrás del tanque y no volvió a romperse más.(Este método lo usan los camioneros)
    Espero que esta vez, podamos hacer lo mismo durante el viaje antes de llegar al ripio.

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  4. Gelly, por favor, jamás osaría infligir tamaña vileza y menos aún si cuentan entre ustedes, como apoyo logístico, a un Pediatra, lo de Cuarenautas es por “Viajeros de la Ruta CUAREnta”.

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  5. En el año 74 en viaje de Luna de miel (que antiguo) fuimos a la Patagonia en un Peugeot 404 sin absolutamente ninguna protección para el auto. Hicimos la ruta Trelew-Esquel que en esa época era toda de piedra (grande) y nada paso. Como todo daño, a la vuelta tuvimos que cambiar el parabrisas porque estaba todo picado....

    Relajense y vayan tranqui....ya les dije, de ultima se toman un remise.

    Abrazos
    Carlos

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  6. Gracias Carlos. Vamos a tratar de mantenerlos informados si hay banda ancha en los lugares que vayamos parando. Beso
    Gely

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